Uno debe escribir las crónicas en cualquier estado. Incluso cuando no sabe realmente donde está y de nuevo las horas sobrepasan la medianoche con holgura. Ayer crucé la frontera de Timor Leste con Indonesia, y me encuentro en una zona llamada Malaka que alberga una localidad que atiende al nombre de Betun. Y aquí, en un hotelito en medio de ninguna parte, me he enterado de las dos noticias del día antes de poner la pelota en juego: que el Dépor perdió en el descuento como si fuera su filial, dejándose remontar en dos minutos; y que Juan Serrano, el último en llegar, ya es titular. Bueno, y por comentar más asuntos relacionados con el once: que Slavy regresaba al centro de la delantera así como Nespral volvía a tomar la manija.
El Reina Sofía, por mucha promoción de venta de entradas y cantidad récord de número de socios, presentaba un aspecto triste, por mucho que hiciera calor. La grada visitante, vacía; la principal, ni medio llena, con los aficionados buscando sombras; de la tribuna original, la vieja, casi llena, justamente por la sombra; cuando la grada de animación sí estaba repleta. Porque todos sabemos que cuando eres joven ni sientes ni padeces. El dato, que fue oficial al descanso, pírrico, para uno que sabe que con aún más presión somos mucho más importantes, alcanzó los 2.937 espectadores. O lo que es lo mismo: faltaban 2.050 asientos por cubrirse.
La primera parte comenzó con Ekaitz Jiménez no calcando el gol contra la Cultural, en un centro muy desviado tras un córner. Pero había que intentarlo. En el 5’, sin embargo, Nespral recibió una amarilla clara. Y recargando el partido continuamente en FEF.TV porque se congelaba la imagen –debe ser más por culpa de dónde me encuentro y mi conexión a internet que por sus pasmosas ineficacias retransmitiendo– cuando, a la vez, me conecté a Key y su Alineación indebida, la cual también de vez en cuando debía actualizar porque se entrecortaba, situación que me recordó a Corea del Norte y ciertos presos políticos que jamás sufrieron la presión que yo he sufrido para poder enterarme del partido por dos medios diferentes con tantas subidas y bajadas, actualizaciones y reinicios de móvil y portátil.
Al cuarto de hora, otra tarjeta para Ramiro, y dos llegadas de ellos, parecidas, ambas por nuestra izquierda, que afortunadamente nadie remató en el punto de penalti. Y en el minuto 17 primera subida de Rastrojo, que nos empezaba a espabilar, consiguiendo saque de esquina. En el duelo entre Carlos Giménez y nuestro ex Íñigo Muñoz, se impuso el nuestro, inconmensurable. Luego Ekaitz corrió su banda y centró para que Rastrojo, en el punto de penalti, no llegara, para que un minuto después Rastrojo rematara en semifallo y Slavy de cabeza, fuera por poco, no inaugurara el marcador. Estaba claro en ese instante que éramos mejores y que Rastrojo estaba siendo nuestra clave, su quebradero de cabeza, ya que un momento después, en el 26’, volvió a ver el pacense, ex de la cantera zaragocista y gran acierto de la dirección deportiva, el que se buscó pasillo para centrar a un Slavy que no controló, otra vez, el cuero. En el contraataque, amarilla a Ekaitz por cortarlo.
Pero se intuía que algo bueno podía ocurrir. En el 28’ Slavy, de nuevo, remataba mal con el hombro. Y cinco minutos después, era Alfred Planas el que ponía a prueba a Irazusta, su portero, que nada pudo hacer en el 38’ en el enésimo centro de Rastrojo, que desde su derecha se fue de tres contrarios centrando al punto de penalti donde Slavy remató de cabeza con mucha fuerza dentro de la portería. Era el 1-0 y la posibilidad de que nuestros delanteros, por fin, se tranquilizaran.
De ahí al final dominio unionista aunque con un regalo de Nespral, que perdió el balón en mediocampo, dejando que Oyarzun armara la pierna en velocidad para disparar muy fuerte desde el borde del área, atajando en palomita merecida Iván Martínez, que se unía a la pequeña fiesta de la primera parte consistente en dominar, llegar al área contraria, meter un gol y defender bien, recalcando que el cambio en la portería, rara avis en el resto de equipos, fue idea de un Dani Ponz de nuevo notable a la hora de saber ver ese cambio que aparentemente podría parecer innecesario.
Al comienzo de la segunda mitad, el rival había dejado en el vestuario a un Íñigo Muñoz que, como comentaba anteriormente, había sido superado por nuestro joven Carlos Giménez, que comienza a parecerse en la personalidad y progresión al ahora jugador berciano Antonio Leal, el cual por cierto allí es titular indiscutible. En el 51’ remate de Pérez en un córner, muy peligroso. Y un minuto después, Córdoba, sustituto de Muñoz, remató franco aunque mal casi a las manos de Iván Martínez. Pero en el 54’ nos sacudimos el dominio visitante con un tiro al larguero desde fuera del área y con toda la intención de Juan Serrano, que continuó tres minutos después con otro lanzamiento de un Planas por fin siendo líder de Unionistas; el suyo, por encima del larguero.
Al cuarto de hora de la segunda parte el Real Unión llevaba tres cambios por ninguno nosotros. Muy bien Ponz en la partida de ajedrez. En el 66’ salieron Jordi Tur por Nespral y Álvaro Gómez por un eficiente Alfred Planas. Un minuto después Javi Villar sacó, providencialmente, un balón del área pequeña que uno de ellos se disponía a empalar. Y entre los cambios por partida doble y el parón para hidratarse, los minutos pasaban a favor de un Unionistas que aunque había dejado al rival controlar éste lo hacía con escasa profundidad.
En el 74’ nuevo parón: salen Ewan Urain por Slavy y Manu Ramírez por Serrano. En el 78’ Ewan controla de lujo, se la deja a Manu Ramírez, que dispara escorado en una muy buena ocasión. En el 82’, por el contrario, ocasión clara del rival que centra al punto de penalti y saca con la mano, lanzándose al suelo, un notable Iván Martínez. Un minuto después, tarjeta amarilla a Carlos Giménez por tardar en lanzar el saque de banda. Y en el 85’, último cambio: salió Adri Gómez para controlar yéndose Rastrojo, el mejor atacando y defendiendo de Unionistas, demostrándose que la victoria era tan esencial que acabamos con la línea de defensa más Jordi Tur de lateral derecho y dos medios como Javi Villar y Adri Gómez, mucho más expertos en destruir que en crear.
A dos minutos del final últimos coletazos con disparo de Córdoba que sacó a córner Martínez que de nuevo salvó con paradón un remate de cabeza de ellos. Y en el último minuto antes del descuento, Peru casi la mete, rematando forzadísimo. Pero a decir verdad, Dani Ponz ha conseguido volver a enchufar a un equipo, que aunque él diga lo contrario, no estuvo nada fino en Tajonar. Hoy, nueva victoria sin encajar contra el equipo que promediaba dos goles y medio por partido y golpe de ánimo para una plantilla que si no hubiera ganado podría haber comenzado a dudar de sí misma. Los mejores, Rastrojo, Iván Martínez, Carlos Giménez y Alfred Planas, aunque en realidad todos alcanzaron un gran nivel, incluidos algunos cambios. Y no se echó de menos a Losada, semilesionado: otra gran noticia.
La semana que viene oportunidad de oro para poner distancia –ahora mismo somos sextos– con la zona media de la tabla si ganamos a una SD Logroñés que lleva dos partidos consecutivos perdiendo y sin meter gol. Porque si queremos estar arriba no nos queda otra que ganar en casa y fuera. Y esperar a esa jornada 37 –vayan pidiendo sitio– que será la del ansiado ascenso en Majadahonda.

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