Auditoria al 30% de la competición

 

Redondeando, hemos llegado al 30% de la competición 2023/24. Una cantidad importante para saber dónde estamos, qué hacemos bien y qué debemos mejorar. Doce jornadas disputadas, por lo tanto, merecen una primera auditoría, que dice así:

 

–Portería: De manera harto sorprendente Dani Ponz ha ido intercalando a Cacharrón, que comenzó de titular, y a Iván Martínez, que tras varios partidos jugando volvió a cederle el testigo al gallego. Y debe quedar claro que, aunque no sea práctica habitual, podría tener sentido intercalar a los porteros. Pero en lo que llevamos de temporada resulta palpable que la portería no es nuestro punto más sobresaliente. Sea como fuere, en ambos porteros no se aprecia la seguridad que imprimía, por ejemplo, Miguel Serna, e incluso con sus fallos en balones aéreos, Salva de la Cruz paraba más que nuestros guardametas actuales que de forma diferente deben mejorar. Se asume que disponemos de dos porteros apetecibles, cuando en temporadas anteriores sólo era interesante el titular, pero que ambos no están pasando por sus mejores momentos es algo evidente. Baste recordar que el pasado domingo Cacharrón, que realizó un par de paradas de mérito, pudo haber sido expulsado en un par de ocasiones además de que hizo un penalti de libro en el minuto 13 que el colegiado no pitó. 

 

–Defensa: Siempre en Unionistas la defensa ha sido clave, teniendo en cuenta que no hay dinero para fichar a goleadores estrella. Y la verdad es que se ha demostrado que con Giménez, Ramiro, Erik y Ekaitz o Rojo solemos solventar los partidos con victoria o empate cuando recibimos ninguno o un solo gol. Cuando Erik Ruiz se autoexpulsó en Palamós, Dani Ponz bajó a Javi Villar al centro de la defensa, hecho que empeoró la misma e hizo perder la brújula del centro del campo, pasando a recibir cuatro goles contra el Arenteiro, tres ante el Cornellà y dos este domingo contra el Celta B, cuando Erik sí estaba disponible. Se habla, se comenta, se acepta, que jugamos mejor contra equipos de calidad que contra clubes como el Tarazona, el Sestao… pero lo único cierto es que jugamos mejor cuando nuestra defensa está formada por Carlos Giménez–Ramiro Mayor–Erik Ruíz–Ekaitz Jiménez o Jon Rojo, sea el rival el Deportivo, el Arenteiro o el Bayern de Munich. 

 

–Mediocampistas: Sin Nespral en su mejor momento, que además también ha ido intercalando titularidades con suplencias, ha quedado claro que la dupla Nespral–Javi Villar nos aporta más que cualquiera del resto de combinaciones. Sin duda, el asturiano necesita un recambio que incluso le mejore. Y por ahora, Jordi Tur no ha estado a la altura. En las bandas estamos desconectados. Serrano, que no es extremo izquierdo, fichado a última hora, se ha hecho con el puesto de titular ante un errático Planas, aunque este domingo en Barreiro pasara completamente desapercibido. A su vez, el zurdo Teijeira, que ha demostrado varias veces que está mucho más entonado que casi todos sus competidores por el mismo puesto, sigue en el ostracismo del banquillo. Rastrojo, con cierta habilidad para correr la banda derecha, ni centra bien ni suele rematar a gol cuando casi siempre le sobra el último toque. Álvaro Gómez no está entrando en las rotaciones y Manu Ramírez, que parecía entrar en juego tras varias actuaciones intrascendentes, se ha lesionado. El año pasado Chapela metió ocho goles y Raúl Beneit siete. Datos esenciales para comprender qué nos ocurre esta temporada. 

 

–Delanteros: Que Losada sea nuestra máxima referencia arriba nos muestra la incapacidad para meter gol que tiene el equipo. Él lo juega todo mientras que Slavy con tres goles no, siendo el máximo goleador, dejando aparte a Ewan Urain, que venía a ser el delantero clave por más contrastado, y que sigue sin atinar. De la misma forma que nos falta un organizador más y jugadores de banda resolutivos, nos falta un delantero centro además de recuperar a De la Nava siempre que fuera posible. 

 

–Suplentes: Hay jugadores que no sólo han demostrado que son suplentes, sino que el cuerpo técnico prefiere tenerlos en el banquillo, donde se echa de menos a revulsivos tipo Teijeira. Se supone que con los fichajes de invierno algún titular pasará a ser un suplente importante, algo necesario para cambiar el rumbo de ciertos encuentros, porque otro drama es que cada vez que se ponen por delante nunca remontamos cuando una sola vez conseguimos empatar: en la última jugada del encuentra en Zubieta ante la Real B. 

 

–Cuerpo técnico: Debe quedar claro que Dani Ponz no está como el año pasado. Y no sólo a los resultados me remito, sino a su manera de intercambiar jugadores y posiciones, que no sólo han sorprendido a la afición sino al propio equipo, que ha generado sus peores sensaciones y resultados justo cuando se ha tratado de modificar lo que más o menos funcionaba. Mención aparte sus ruedas de prensa postpartido, en muchos casos sin sentido, tratando de hacernos entender que jugamos mejor que el contrario, que tiramos más y que sólo la mala suerte (o el árbitro) nos tiene a tiro del descenso, cuando no es así. De todas formas, no podemos olvidar que si recuperáramos al mejor Ponz podríamos revertir esta situación como el año pasado que, gracias a su fichaje y excelente labor, pasamos del descenso casi al playoff de ascenso en un abrir y cerrar de ojos. Pero alguien debería hablar con él. Está algo desconectado no de la realidad, sino de la lógica. En la misma jornada la temporada pasada con Casañ llevábamos un punto más y bastantes más goles a favor cuando parte de la afición se quejaba amargamente. 

 

–Afición: Aunque es cierto que el recorrido del equipo es deficitario, habiendo pasado de buenas jornadas iniciales a una pésima racha de cinco partidos sin ganar con facilidad para recibir goles, llama la atención que el año donde más personas se han hecho socias y dueñas del equipo (4.300) las entradas al Reina Sofía sigan siendo pobres, con poco más de la mitad de los asientos ocupados en casi todos los encuentros. 

 

–Rachas: Estamos en una mala racha no sólo de resultados (cinco partidos sin ganar; dos puntos de quince disputados) sino de imagen. Unionistas era siempre un equipo asentado en su defensa, que recibía no sólo pocos goles sino hasta pocas ocasiones, compacto en su mediocampo que, aunque generara poco gol, solía marcar siempre. Y todo eso se está esfumando. 

 

–Goles a favor/goles encajados: Sólo el Sestao River y el Teruel meten menos goles que nosotros (siete en doce jornadas), por el contrario, recibimos trece goles, a más de uno por encuentro, exponiendo el dato clave: si en la jornada séptima sólo habíamos recibido tres goles (a menos de un gol cada dos partidos) en las últimas cinco hemos recibido diez (a dos goles por partido), coincidiendo con los cambios en la línea defensiva y de mediocampo. 

 

–Fichajes invernales: Un lateral derecho ya que el único verdadero es Camus, otro central para cuando Ramiro Mayor o Erik Ruíz cumplan ciclo de tarjetas, sean expulsados, caigan lesionados o porque Ponz crea conveniente no ponerlos, jugadores que corran la banda, pongan buenos centros y metan goles, tipo Beneit o Chapela, y un delantero centro, se recupere o no a De la Nava. Y no descartar el fichaje de otro portero si los actuales no mejoran. 

 

–Copa del Rey: No sólo deberíamos hablar de la posibilidad de enfrentarnos a un Primera y de hacer caja. Porque estamos en Primera Federación y si nos toca un Segunda División, no sería raro pasar la eliminatoria en el Reina Sofía, con nuestra gente. Ojalá un duelo regional contra el dubitativo Real Valladolid, aunque no juegue Slavy, que nos genere una gran taquilla, además del dinero que paga la Federación por pasar la eliminatoria, y que permita de una vez a Ewan Urain convertirse en nuestro delantero centro de referencia. Y luego, a disfrutar de un Primera con otra grandísima taquilla. 

 

–Corto plazo: Se habla mucho de revertir la racha, de ganar un par de partidos y que todo vuelva a la senda habitual, pero la realidad no va por ahí, sino por sellar de una vez por todas la defensa y la portería, por conseguir generar balones al área y por meter más goles. Unionistas sabe, y yo creo que eso es lo que más le duele, que este año el grupo es más liviano que el de otros años, y que incluso el Deportivo es una caricatura de equipo. Necesitamos volver a la senda de la seguridad. Que la intriga no sea cada partido el once inicial o si saldremos enchufados el primer cuarto de hora. Y aún estamos a tiempo. Que no cunda el desánimo, aunque sí la crítica razonable por querer mejorar. 

 

¡Vamos Unionistas!

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